Qué ricura es poder saborear el sabor de tu alegría, tan llena de cerezas.
Vidita, que te quiero, que te quiero.
domingo, 30 de septiembre de 2012
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Y hoy, una vez más, escribo en mi segundo sueño:
porque esos ojos no son como el cielo,
esos ojos son
elreflejodelcieloen el mar,
y el reflejo del mar en el cielo.
Son más que transparencia,
no son una simple mirada,
son un sentimiento vivo,
en lo intenso.
No solo eso,
hasta en los sueños
tus abrazos son tan cálidos,
como los imagino.
Me inspiras,
y eso, no lo hace cualquiera.
porque esos ojos no son como el cielo,
esos ojos son
elreflejodelcieloen el mar,
y el reflejo del mar en el cielo.
Son más que transparencia,
no son una simple mirada,
son un sentimiento vivo,
en lo intenso.
No solo eso,
hasta en los sueños
tus abrazos son tan cálidos,
como los imagino.
Me inspiras,
y eso, no lo hace cualquiera.
martes, 25 de septiembre de 2012
sábado, 15 de septiembre de 2012
sábado, 8 de septiembre de 2012
Cuándo te volves a adueñar de mi jazmín,de todos mis calores, de la primavera, y de vuelta al amor, es cuándo me pregunto.
http://www.youtube.com/watch?v=xik_6n6uqLQ
Acá sigue pasando lo mismo, cuasi.
La puerta de madera que da hacía la calle sigue abierta, y el jazmín ya floreció, eso me trae melancolía al pecho; porque no creo que te acuerdes, cuando llegaste a mi, y te asomaste atrás de él, ya florecido, ya haciéndolo tuyo...
Canadá, no sé cuantos encuentros nos quedan, me das un recuerdo entre tus manos infinito, de olores, de luces, de juegos, de amor. Y quiero decirte que te quiero, y agradezco tu guarida.
Complices.
http://www.youtube.com/watch?v=xik_6n6uqLQ
Acá sigue pasando lo mismo, cuasi.
La puerta de madera que da hacía la calle sigue abierta, y el jazmín ya floreció, eso me trae melancolía al pecho; porque no creo que te acuerdes, cuando llegaste a mi, y te asomaste atrás de él, ya florecido, ya haciéndolo tuyo...
Canadá, no sé cuantos encuentros nos quedan, me das un recuerdo entre tus manos infinito, de olores, de luces, de juegos, de amor. Y quiero decirte que te quiero, y agradezco tu guarida.
Complices.
domingo, 2 de septiembre de 2012
Demasiado tarde, siempre, porque aunque hiciéramos tantas veces el amor la felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad. La Maga no sabía que mis besos eran como ojos que empezaban a abrirse más allá de ella, y que yo andaba como salido, volcado en otra figura del mundo, piloto vertiginoso en una proa negra que cortaba el agua del tiempo y la negaba.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


